Puesta en marcha
Un SAI mal arrancado protege menos que no tener SAI, porque genera una confianza que no está justificada. La puesta en marcha cierra esa distancia entre el equipo instalado y el equipo funcionando.
Ver el servicioLa batería es el componente que envejece de forma más previsible y más silenciosa: pierde capacidad todos los años y no avisa hasta el día en que hace falta.
En un SAI la electrónica suele durar bastante más que la batería. Una cadena de plomo-ácido con válvula regulada pierde capacidad de forma progresiva y ese proceso se acelera con la temperatura, con las descargas profundas y con los desequilibrios entre vasos. El resultado típico es un equipo que aparenta estar perfectamente y que, en el corte real, sostiene la carga una fracción del tiempo previsto. Sustituir a tiempo es más barato que descubrirlo a posteriori.
El alcance concreto se ajusta al equipo y a la instalación, pero el trabajo sigue este esquema.
Medida del estado de la cadena e identificación de los vasos degradados. A veces el problema es un bloque concreto y otras la cadena completa ha llegado al final de su vida útil; el dato determina el alcance y el coste de la intervención.
Como norma general la cadena se sustituye completa: mezclar bloques nuevos con bloques envejecidos iguala la cadena por abajo, porque el bloque más débil marca la capacidad del conjunto y los nuevos se degradan antes al trabajar desequilibrados.
La sustitución es el momento de comprobar si la autonomía sigue siendo la adecuada: la carga protegida rara vez es la misma que hace cinco años. También es cuando tiene sentido valorar un cambio de química o de formato si las condiciones de la sala lo justifican.
Intervención en ventana pactada, con paso a bypass cuando el equipo lo permite para no dejar la carga sin suministro. Desconexión y montaje respetando polaridad y par de apriete, y revisión de los elementos asociados: fusibles, cableado, bandejas y armario.
Carga inicial de la cadena nueva, ajuste en el SAI de los parámetros de batería (capacidad, número de bloques, compensación por temperatura) y prueba de autonomía para verificar el resultado antes de dar la instalación por cerrada.
Las baterías son residuo peligroso y su gestión no es opcional: se retiran a través de gestor autorizado con la trazabilidad documental correspondiente, de modo que la responsabilidad del titular quede cubierta.
Un SAI mal arrancado protege menos que no tener SAI, porque genera una confianza que no está justificada. La puesta en marcha cierra esa distancia entre el equipo instalado y el equipo funcionando.
Ver el servicioLa avería que para una planta rara vez es imprevisible: casi siempre había señales en el registro de eventos, en la temperatura de la sala o en el estado de la batería.
Ver el servicioCon el modelo, la potencia y la fecha aproximada de instalación podemos proponerte el alcance adecuado.