Puesta en marcha
Un SAI mal arrancado protege menos que no tener SAI, porque genera una confianza que no está justificada. La puesta en marcha cierra esa distancia entre el equipo instalado y el equipo funcionando.
Ver el servicioLa avería que para una planta rara vez es imprevisible: casi siempre había señales en el registro de eventos, en la temperatura de la sala o en el estado de la batería.
El mantenimiento preventivo cambia la pregunta. En lugar de esperar a que el equipo falle y correr, se revisa periódicamente para saber en qué estado está de verdad: cuánta autonomía queda, qué componentes se acercan al final de su vida útil y si las condiciones de la sala siguen siendo las que se supusieron al dimensionar. Con eso se puede planificar la intervención en una ventana pactada en lugar de sufrirla en el peor momento.
El alcance concreto se ajusta al equipo y a la instalación, pero el trabajo sigue este esquema.
Inspección visual y termográfica, comprobación del apriete de conexiones de potencia, estado de ventiladores y filtros, y medida de tensiones y corrientes de entrada, salida y bus de continua.
Descarga y lectura del registro de eventos y alarmas desde la visita anterior. Ahí queda constancia de los cortes, las transferencias a batería y las anomalías que ocurrieron sin que nadie las viera, y es lo que indica si el problema está en el equipo o en la red.
Tensión de flotación por bloque, temperatura de la cadena y, cuando el sistema lo permite, impedancia vaso a vaso. El objetivo es estimar la autonomía real disponible frente a la nominal e identificar el vaso que va a arrastrar a toda la cadena.
Verificación del bypass, de la transferencia a batería y del retorno a red, y prueba de descarga cuando el escenario del cliente lo permite: es la única forma de conocer la autonomía real, porque la etiqueta solo dice la nominal a estrenar.
Temperatura y ventilación, limpieza, holgura para la disipación y espacio de trabajo. La temperatura es el factor que más acorta la vida de la batería, y muchas pérdidas de autonomía prematuras se explican solo con el termómetro.
Informe de la visita con lo revisado, lo medido y lo recomendado, incluida la previsión de sustitución de consumibles —batería, ventiladores, condensadores— para que el gasto se pueda presupuestar con antelación.
Un SAI mal arrancado protege menos que no tener SAI, porque genera una confianza que no está justificada. La puesta en marcha cierra esa distancia entre el equipo instalado y el equipo funcionando.
Ver el servicioLa batería es el componente que envejece de forma más previsible y más silenciosa: pierde capacidad todos los años y no avisa hasta el día en que hace falta.
Ver el servicioCon el modelo, la potencia y la fecha aproximada de instalación podemos proponerte el alcance adecuado.